La Fisioterapia en pacientes con EPOC tiene evidencia científica y presenta beneficios tangibles, como reducción de la disnea o mejora en las capacidades físicas. A pesar de ser una enfermedad infradiagnosticada, se estima que más de 100.000 personas cuentan con diagnóstico activo de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) en la Comunitat Valenciana y los hospitales registran una media de 15 ingresos por esta enfermedad, según datos epidemiológicos.

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) se ha convertido en uno de los grandes retos sanitarios actuales por su prevalencia, su impacto en la calidad de vida de los pacientes y el alto número de hospitalizaciones que genera. Solo en la Comunitat Valenciana, más de 100.000 personas conviven con esta patología respiratoria crónica, una cifra que podría ser mayor debido al infradiagnóstico.
La EPOC provoca una reducción significativa de la capacidad respiratoria, limitando la autonomía ya la calidad de vida de quienes la padecen. La enfermedad se manifiesta principalmente con disnea y tos crónica, provocando además debilidad muscular, alteraciones nutricionales y afectación emocional. Los hospitales valencianos registran una media de 15 ingresos diarios por EPOC, lo que evidencia su importante carga asistencial.
“Se trata de una patología compleja que dificulta las tareas cotidianas y que, en fases avanzadas, requiere soporte con oxigenoterapia”, señalan desde el Colegio de Fisioterapeutas de la Comunidad Valenciana (ICOFCV). Los fisioterapeutas recuerdan también que estos pacientes presentan mayor riesgo de sufrir complicaciones ante infecciones respiratorias leves y una elevada asociación con enfermedades cardiovasculares.
A nivel nacional, las enfermedades respiratorias constituyen la tercera causa de muerte, solo por detrás del cáncer y las patologías del sistema circulatorio, y la EPOC se sitúa como la cuarta causa de mortalidad en el mundo, según organismos internacionales.
La fisioterapia respiratoria, una herramienta clave y coste-efectiva
Aunque la EPOC no tiene cura, la fisioterapia tiene evidencia científica y presenta beneficios tangibles, como reducción de la disnea o la mejora en las capacidades físicas. En combinación con hábitos de vida saludables, la eliminación del tabaco, el autocuidado y el apoyo de oxigenoterapia o de ventilación no invasiva en los casos en que proceda, la rehabilitación pulmonar se convierte en un enfoque terapéutico fundamental para el abordaje de esta dolencia. Por ello, desde el ICOFCV recomiendan a las personas con EPOC que “acudan a un fisioterapeuta especializado para una valoración individualizada y que puedan diseñarles un programa adaptado a su estado clínico”, subrayan.
Además de sus beneficios clínicos, la fisioterapia resulta coste-efectiva para el sistema sanitario. En los casos graves o muy graves, la enfermedad puede derivar en hospitalizaciones e incluso en intervenciones quirúrgicas. En cambio, la inclusión de fisioterapia respiratoria reduce las exacerbaciones, disminuye los ingresos hospitalarios y contribuye a un uso más eficiente de los recursos sanitarios.




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